6.30.2009
La aldea del medio
Había una vez una aldea cuya mitad era nuestro comienzo. En el centro exacto se encontraba un pozo muy profundo lleno de agua fresca, donde empieza la vida, al medio de la aldea. Diversas piedras de formas y colores muy singulares habían hecho el acuerdo de señalar el pozo, cuidando que nadie se cayera. Del mismo modo habían actuado las semillas, entregando en su diminuta existencia la posibilidad de que los niños pudieran aproximarse al cielo trepando árboles inmensos cuya sombra alimentaba el amor de los enamorados de los cuales el amor se transformaría más adelante en pequeñas personas, pequeños comienzos, al medio de la plaza del pozo. En esta curiosa aldea, la semana empezaba el miércoles y el año en julio. Tenían un poco de razón. Finalmente, cerca del ombligo es que empieza la vida humana.
6.05.2009
¿re tomando?
y bueno...hace tiempo que no escribo... aquí.
hasta ahora poco me importaba
pero de algún modo este espacio es mío,
y al no pescarlo,
descuido también una parte muy importante de mí.
doncs bé...fa temps que no escric...aqui
fins ara no m'importava massa
peró d'alguna manera aquest espai es meu
i si no li poso atenció
també deixo a un costat una part molt important de mi.
hasta ahora poco me importaba
pero de algún modo este espacio es mío,
y al no pescarlo,
descuido también una parte muy importante de mí.
doncs bé...fa temps que no escric...aqui
fins ara no m'importava massa
peró d'alguna manera aquest espai es meu
i si no li poso atenció
també deixo a un costat una part molt important de mi.
4.19.2009
"La Florglobo"
Ahora que pienso en ella, inmediatamente recuerdo aquél verbo tan pasado de moda pero cuyo sentido expresa en su justa medida el modo en que vivía la mujer a la que quiero referirme, la Florglobo. Y es que no hay otra forma de describir sus andanzas, sino a través de la palabra encaramarse, ella subía y subía como trepan los animalitos por los erectos árboles, postura tan anhelada por ella pero siempre tan difícil de adoptar, pues se había acostumbrado a esto de estar arriba pero inclinada hacia abajo, como a la espera del piquero que tarde o temprano la lanzaría al encuentro de sus raíces. Sin embargo y pese al presentimiento, cuando sucedió, no fue nada agradable chocar de bruces con la realidad de la que tanto insistía en huir, aquel episodio en que fuere trasplantada y tras el cual jamás volvió a ser la misma. La masculina y tosca mano ajena, al arrancarla con su fuerza avasalladora, había dejado parte de sus raíces en un suelo que no volvió a pisar, y qué más da, pues si lo hubiera hecho en nada hubiese cambiado su tan particular historia.
La Florglobo, como señalaba antes, vivía encaramada. En su cabeza de globo anidaban miles de fantasías de todos los colores, colores que con curiosidad apreciaba desde la eufórica altura y que la hacían olvidar su desganado cuerpo de hilo y horribles pies de trapo, que se movían colgados del pendulante vaivén que hacía al tararear alguna de esas extrañas canciones que le gustaba escuchar. Hasta que un día, el aire se acabó como cuando del lápiz se acaba la tinta, y ya no hay más. Pero aquí si hubo más, la desinflada Florglobo se hundió en un ombligo, agujero más oscuro que profundo. Luego de experimentar el amargo sabor de las entrañas de la tierra, se dio cuenta de que la caída la había dejado desnuda y no quedaba de ella sino la esquelética figura de una flor seca que se estaba descascarando, como la pintura mecánicamente aplicada, capa sobre capa.
Pasó el tiempo en todas sus dimensiones, en el secundero del reloj que siempre traía consigo, en el vuelo de las aves que observaba cruzar el cielo, en el viento que sólo podía imaginar, pues aquí dentro no lograba mecer ni uno de sus mustios pétalos. Poco a poco se percató de que no era de aquí ni de allá, ni de ninguna parte, por lo que había que ponerse en marcha. Sin embargo, le dolía aún la caída, no era fácil vivir desinflada ni menos intentar volver a la vida luego de haber desaparecido. Muy pronto descubrió que su salvación probablemente era más simple de lo que había pensado. En vez de oscilar entre flor y globo, bastaba con encontrar tierra firme y pararse en ella, ni bajo ni sobre ella. Hoy me he acordado mucho de la Florglobo, pues su ejemplo en este momento es lo único que me puede ayudar. Ojalá estuviera aquí para darme algún consejo.
La Florglobo, como señalaba antes, vivía encaramada. En su cabeza de globo anidaban miles de fantasías de todos los colores, colores que con curiosidad apreciaba desde la eufórica altura y que la hacían olvidar su desganado cuerpo de hilo y horribles pies de trapo, que se movían colgados del pendulante vaivén que hacía al tararear alguna de esas extrañas canciones que le gustaba escuchar. Hasta que un día, el aire se acabó como cuando del lápiz se acaba la tinta, y ya no hay más. Pero aquí si hubo más, la desinflada Florglobo se hundió en un ombligo, agujero más oscuro que profundo. Luego de experimentar el amargo sabor de las entrañas de la tierra, se dio cuenta de que la caída la había dejado desnuda y no quedaba de ella sino la esquelética figura de una flor seca que se estaba descascarando, como la pintura mecánicamente aplicada, capa sobre capa.
Pasó el tiempo en todas sus dimensiones, en el secundero del reloj que siempre traía consigo, en el vuelo de las aves que observaba cruzar el cielo, en el viento que sólo podía imaginar, pues aquí dentro no lograba mecer ni uno de sus mustios pétalos. Poco a poco se percató de que no era de aquí ni de allá, ni de ninguna parte, por lo que había que ponerse en marcha. Sin embargo, le dolía aún la caída, no era fácil vivir desinflada ni menos intentar volver a la vida luego de haber desaparecido. Muy pronto descubrió que su salvación probablemente era más simple de lo que había pensado. En vez de oscilar entre flor y globo, bastaba con encontrar tierra firme y pararse en ella, ni bajo ni sobre ella. Hoy me he acordado mucho de la Florglobo, pues su ejemplo en este momento es lo único que me puede ayudar. Ojalá estuviera aquí para darme algún consejo.
4.02.2009
EncuestaMacabra
todosedio de unaforma extrañamente entremezclada, entrelazándosemil partes porla enredadera deltiempo, ocupándomede asuntos quepormi afán responsablemente abarcador terminaronpor casi automutilarme. norecuerdo qué fue primero, perodepronto llegó todoyseme agolpó enla cabeza,comomil soldados deguerra, comolavoz del esquizofrénico encarnadaencientos de reos queriendoescapar. yoloescuchaba todo, atenta y expectantedeloque pudierapasar acá, allá y más allá. con los ojos brillantes delniño que descubremil tesoros enel cementerio. ¡quésublime!-podríaserlo, perono de estemodo,noen este momento devulnerabilidad. cuandoadquirímayor concienciade esta fragilidad delaqueno quería hacerme responsable y pordesgracia me constituyeahora, yquese apoderódemi por prolongados instantesde rumiación extrema e intensa, todoal parecer empezó a ponerseen orden, comola tempestad trasla cual vienela calma, aquelcursi estado tan malditamente llamado normal, lejosde ello, pues en el ajuste crece elsabor, eltamaño, elvalor, porquela tormentatrae consigo milesde arreglosquecondimentan loque sea de loque estemos hablando.
elepisodio del niño alucinoso,alucinador, perode ningunamanera alucinante. satánicamente devastador,la sórdida realidad absorviéndome,invitándome a perder elsentido común quedando sorda, casime comen los ratones que pasean plácidamente por eltecho dela sombría habitación, la imagenmaterna violadaen su intimidad vergonzosamenteaniquilada, conel sermitológicamente asqueroso, babeando alacechode alguna pierna dondehundir los colmillos sucios. ángeles, un pardeángeles hablandoentre ellos, ángeles buenosdela bondad absoluta, lenguajeinfantoesperable anteuna tazaquebrada, pordonde sale el líquidoputrefacto de la muertedonde todoestámuerto, porquela gente está pegadaenelpiso, comoquien planchauna camisa, ymientras respiro el aire estan normalque pierdolanocióndeloquesoy, de loque fui, de loquepuedo llegar a ser, porque todossomos atmósferagruesa de exclusiónextrema. sin alcanzar a verniunpoco de esperanza, porquela luz esmás artificialque los saboresde estacasa, porquelos escuálidosrayosdesol noalcanzan a llegar al cuartucho,chocancon lasábanacolgada pa esconderlaintimidad del viejo sapoque se pasea, se pasea igual que los ratones ahíarriba,amo y señordesu territorioya meado. peroaquí abajo, la vieja 'méndiga' fruta a cambio deaguahelada, me ofreceperono gracias, elagua desatala náusea noadecuada hoysinoen una semana, entonces sólo cabedejarse sorprenderpor las estampitasdelos santos que cubrenlas asumagadasparedes, ¡dios losguarde!dela miseria envolventesinpiedad delo inhumano, lamujercasi asesinada, la babosa se arrastray la casi quinceañeranopierdeoportunidad en menear el trasero ymostrar las tetaspara atraera todo falo, hastaqueaparezcael pendejoque learranque hastael últimosuspirode orgasmo, quelahaga brillarpor un segundo, poreso se echaencima el frascodecolonia enterosiesnecesario, contal de salirdeestamierda aunque sea preñá. oh,pequeño, desastre enpersona, quéfuturo te aguardasihasta al diablohasvisto, "pórtatebien", te dicenlos ángeles. nohagas rabiar a tupobre madre,quien participatambiéndel delirio, polimorfo perverso, espiritualmente tocadopor la divinidad, notienes vergüenzade tus fantasmas, porquehas elegido vivirmuerto en vezde morir vivo, contu primitivagestualidad, telanzas a romperlo todo, observas atento, nos vuelves locos y me mirascon esos ojosque aún no olvido,porque son los ojosdesorbitados de la miseria, dela bellezadeun mundo paralelo al mío donde todoesposible. teobservo sentadadesde mi asientode grande, hagopreguntas sin parar, soy una máquinainagotable de endurecidometal.
pd: por eso renuncié a las encuestas
elepisodio del niño alucinoso,alucinador, perode ningunamanera alucinante. satánicamente devastador,la sórdida realidad absorviéndome,invitándome a perder elsentido común quedando sorda, casime comen los ratones que pasean plácidamente por eltecho dela sombría habitación, la imagenmaterna violadaen su intimidad vergonzosamenteaniquilada, conel sermitológicamente asqueroso, babeando alacechode alguna pierna dondehundir los colmillos sucios. ángeles, un pardeángeles hablandoentre ellos, ángeles buenosdela bondad absoluta, lenguajeinfantoesperable anteuna tazaquebrada, pordonde sale el líquidoputrefacto de la muertedonde todoestámuerto, porquela gente está pegadaenelpiso, comoquien planchauna camisa, ymientras respiro el aire estan normalque pierdolanocióndeloquesoy, de loque fui, de loquepuedo llegar a ser, porque todossomos atmósferagruesa de exclusiónextrema. sin alcanzar a verniunpoco de esperanza, porquela luz esmás artificialque los saboresde estacasa, porquelos escuálidosrayosdesol noalcanzan a llegar al cuartucho,chocancon lasábanacolgada pa esconderlaintimidad del viejo sapoque se pasea, se pasea igual que los ratones ahíarriba,amo y señordesu territorioya meado. peroaquí abajo, la vieja 'méndiga' fruta a cambio deaguahelada, me ofreceperono gracias, elagua desatala náusea noadecuada hoysinoen una semana, entonces sólo cabedejarse sorprenderpor las estampitasdelos santos que cubrenlas asumagadasparedes, ¡dios losguarde!dela miseria envolventesinpiedad delo inhumano, lamujercasi asesinada, la babosa se arrastray la casi quinceañeranopierdeoportunidad en menear el trasero ymostrar las tetaspara atraera todo falo, hastaqueaparezcael pendejoque learranque hastael últimosuspirode orgasmo, quelahaga brillarpor un segundo, poreso se echaencima el frascodecolonia enterosiesnecesario, contal de salirdeestamierda aunque sea preñá. oh,pequeño, desastre enpersona, quéfuturo te aguardasihasta al diablohasvisto, "pórtatebien", te dicenlos ángeles. nohagas rabiar a tupobre madre,quien participatambiéndel delirio, polimorfo perverso, espiritualmente tocadopor la divinidad, notienes vergüenzade tus fantasmas, porquehas elegido vivirmuerto en vezde morir vivo, contu primitivagestualidad, telanzas a romperlo todo, observas atento, nos vuelves locos y me mirascon esos ojosque aún no olvido,porque son los ojosdesorbitados de la miseria, dela bellezadeun mundo paralelo al mío donde todoesposible. teobservo sentadadesde mi asientode grande, hagopreguntas sin parar, soy una máquinainagotable de endurecidometal.
pd: por eso renuncié a las encuestas
4.01.2009
el camino de todos los días
hoy no colecciono rostros
avanzo a tientas entre la sal
no busco el contacto
el momento en que surge la vida
desde ayer he decidido
seguir por la flecha de acá
no tomarlo todo entero
sino en trozos de alimento
puedo parecer ciega
evadiendo sus miradas
pero más que nunca observo
sin salir a cansarme
avanzo a tientas entre la sal
no busco el contacto
el momento en que surge la vida
desde ayer he decidido
seguir por la flecha de acá
no tomarlo todo entero
sino en trozos de alimento
puedo parecer ciega
evadiendo sus miradas
pero más que nunca observo
sin salir a cansarme
3.13.2009
III. "El regreso"
Entonces, las alas se pliegan y no tienen otro fin que el de apreciarlo todo. La botella dada vuelta para que caiga hasta la última gota de sabiduría. El dolor de la caída y la evidencia de la ausencia. La compañía exagerada que es soledad absoluta. Una vez recuperado, se cubre lo que en apariencia es poco pero bajo la superficie esconde tesoros descubiertos no compartibles con más que ese par de ojos. Se pone a caminar sobre unos pies cansados que han conocido hasta el alma de cada trozo de suelo. Su sombra lo sigue porque está vivo y sabe perfectamente dónde quiere llegar. Recoge un par de ramas de los árboles que aún pueblan el salar y saca del bolsillo el cuchillo sobreviviente de guerra que ahora es sacapuntas, porque del trozo de árbol mil colores se desprenden. Luego, se detiene, cierra los ojos hacia afuera abriéndolos al interior y respira hondo la frescura de la victoria, mientras imagina los nuevos olores del baño que se dará una vez haya vuelto, los ricos sabores que cocinará en su nuevo hogar. Recuerda también esas manos perfectas y las dibuja en el espacio antes de partir... así imposible volver a perderse.
II. "La revelación"
al principio los lugares más comunes que provienen de la naturaleza, del imaginario colectivo...
.pájaros con miles de ojos y miles de alas.
.uva fermentada emborrachante.
.puntas afiladas para armarse hasta los dientes.
.manos amasantes, dibujantes, coloreantes.
.ritmos pendulantes con faldas incásicas.
.bichos y todo tipo de seres mitológicos.
.plantas mágicas en la frente borrosa.
.árboles que suben y suben hacia el cielo.
.escaleras con infinitos peldaños que no terminan nunca.
.colores, muchos colores.
luego de lo indescriptible del ayer en su negación sublime, el cadáver lanza un suspiro de cansancio y al volver la vista hacia abajo comienza a notar un suelo que poco a poco se cubre con gotas de sangre...
.la herida abierta en el cuerpo desnudo.
.la sensación de estar perdido en el lejano y desértico porvenir.
.ese adiós punzante ha pinchado las nubes.
.se deshace el cielo en tormenta de cuchillos.
.en la tierra es guerra que se prolonga por siglos de muerte en llama.
.las partículas, frenéticas, se apresuran a cubrirlo todo.
.el conflicto bélico y la crueldad del fracaso.
.la lluvia es vida que lava, pero arrasa con las humildes viviendas.
.los techos de plástico no han sido impermeables.
.en la rueda el camino avanza sin detenerse, ya automático.
.hasta que el terreno se interpone, chocándolo todo.
.pájaros con miles de ojos y miles de alas.
.uva fermentada emborrachante.
.puntas afiladas para armarse hasta los dientes.
.manos amasantes, dibujantes, coloreantes.
.ritmos pendulantes con faldas incásicas.
.bichos y todo tipo de seres mitológicos.
.plantas mágicas en la frente borrosa.
.árboles que suben y suben hacia el cielo.
.escaleras con infinitos peldaños que no terminan nunca.
.colores, muchos colores.
luego de lo indescriptible del ayer en su negación sublime, el cadáver lanza un suspiro de cansancio y al volver la vista hacia abajo comienza a notar un suelo que poco a poco se cubre con gotas de sangre...
.la herida abierta en el cuerpo desnudo.
.la sensación de estar perdido en el lejano y desértico porvenir.
.ese adiós punzante ha pinchado las nubes.
.se deshace el cielo en tormenta de cuchillos.
.en la tierra es guerra que se prolonga por siglos de muerte en llama.
.las partículas, frenéticas, se apresuran a cubrirlo todo.
.el conflicto bélico y la crueldad del fracaso.
.la lluvia es vida que lava, pero arrasa con las humildes viviendas.
.los techos de plástico no han sido impermeables.
.en la rueda el camino avanza sin detenerse, ya automático.
.hasta que el terreno se interpone, chocándolo todo.
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